sábado, diciembre 25, 2010

CATEDRALES PAGANAS

Todo bosque es un recinto sagrado, ya sea la selva húmeda tropical o un bosque de niebla. O claro, un bosque de secuoyas (red wood trees), como el de estas fotos en la frontera entre Oregón y California. La presencia de Dios se siente -se respira y se toca- entre los árboles. O mejor: se expresa en los árboles.

Aguacero entre los árboles

"Los bosques fueron los primeros templos divinos. Antes de que el hombre aprendiese a cincelar columnas, colocar arquitrabes y extender encima de ellos la trechumbre; antes de que fabricase la elevada cúpula, que recoge y rechaza el son de los motetes, se prosternaba en el bosque sombrío y silencioso y ofrendaba al Todopoderoso sus súplicas y su acción de gracias." BRYANT

Conocí estos bosques de árboles milenarios y gigantes a principios de este mes de Diciembre y pude corroborar lo que ya sabía teóricamente: los nórdicos inventaron lo que posteriormente, para nosotros, se convirtió en la Navidad (incluido el 'árbol de navidad' que Martín Lutero incorporó al mundo cristiano), como una alianza con los árboles para ahuyentar la oscuridad, que llega a su máximo nivel en las noches más largas del invierno del Norte, entre el 21 y el 25 de Diciembre.


El Camino

Para quienes crecimos entre las selvas y las cañadas del trópico, llama la atención la ausencia de lianas, de bromelias y de orquídeas, y la "limpieza" de los suelos de los bosques del Norte. La poca biodiversidad relativa y el 'orden' aparente con que se enfilan y crecen estos árboles, no les quita, por supuesto, ni su magnificencia ni su carácter sagrado. Pero son otra cosa. Podríamos afirmar que los dioses celtas, que nacieron y que habitan estos bosques, son los equivalentes eco-teológicos de los espíritus surgidos de la selva amazónica. Son igualmente sagrados, pero responden a ese otro tipo de orden que llamamos Caos.


Vestigios de leñadores
Foto antigua de un almacen hecho en un tronco
ALL POSTERS.COM

El legendario paso de autos y motos por los troncos ahuecados

Paseo familiar entre secuoyas


Este es uno de los muchos lugares del mundo en donde uno puede conversar directamente con Dios, sin intermediarios. Otro de esos sitios es -o debería ser- el propio cuerpo humano. Seguramente esta es la vivencia del Aire cuando penetra en los pulmones.

Y pensar que estos bosques sagrados son luz atrapada en estructuras de carbono.

Camila con su cámara, haciendo su propia fotosíntesis en el bosque encantado.

Link a la GALERÍA DE WILLY GIL, con quien compartimos éste y otros recorridos. Recomiendo ver todas las páginas de magníficas fotos

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