jueves, junio 19, 2025

El Sacramento de la Resonancia

  Escribí este artículo para el boletín del Programa BATUTA (cuando Juan Antonio Cuellar era Director)y después lo incluí en el libro "La letra con risa entra" en la sección "Otros textos y pretextos" (Fondo FEN Colombia, Ángel Guarnizo, Director - 1996). 

Lo publico hoy aquí (tres deácadas después)porque de lo que más me ha emocionado de las reacciones de muchas personas que me están manifestando su alegría ante la noticia de que la Cámara de Representantes del Congreso de Colombia me otorgó ayer miércoles 18 de Junio de 2025 la "Condecoración ORDEN DE LA DEMOCRACIA SIMÓN BOLÍVAR" por generosa inicitiva de la Representante a la Cámara María del Mar Pizarro, es confirmar que con ella y con tantas otras personas nos hemos sintonizado en la misma frecuencia y por ende concelebramos EL SACRAMENTO DE LA RESONANCIA, alrededor de la convicción de que si los seres humanos nos reconocemos como expresiones de La Berraquera de la Vida y nos ponemos activamente al servicio de ella, podremos lograr que nuestra especie deje de actuar como una plaga y pueda seguir formando parte de la Tierra.

De una u otra manera ese es el Proyecto de Vida con que nos hemos comprometido miles de personas en Colombia y en el resto del mundo.

     El fenómeno físico es sencillo: un diapasón que vibre a una determinada frecuencia puede hacer sonar una cuerda cercana que vibre a la misma frecuencia, sin que haya contacto directo entre el diapasón y la cuerda. (Miren AQUÍ y gracias a @ufob0t)

     El fenómeno también puede ser trágico: todo cuerpo posee una frecuencia intrínseca, y un cantante que logre dar un tono de la misma frecuencia que una copa de cristal puede hacerla saltar en mil pedazos.

     Un terremoto que produzca vibraciones con la misma frecuencia de un rascacielos es capaz de echar abajo el edificio sin mayor esfuerzo. En gran medida la ingeniería sísmica tiene por objeto evitar que las estructuras humanas resuenen con los movimientos de la Tierra.   

     Dicen que el planeta que alguna vez existió entre Júpiter y Marte -y que dejó la que fuera su órbita llena de escombros- pudo haber estallado porque entró en resonancia con la frecuencia de otros cuerpos. Casos se han visto entre las lunas y los anillos de Saturno.

     Pero aún así, pienso que la resonancia debería elevarse a la categoría de sacramento. Quizá no se ha hecho porque en cierta forma se parece al de la comunión, el cual se define en el Diccionario de la Lengua como "participación en lo común", una acepción civil que me complace.

     La resonancia tiene su encanto en que nos demuestra que uno está separado del (o unido al) mundo por límites variables y difusos. Que uno es el otro, el que vibra a la misma frecuencia que uno.

     La resonancia nos sale al camino a cada rato: cuando matamos un diablo, es decir, cuando decimos lo mismo al mismo tiempo que otra persona, o cuando hablamos como Hugo, Paco y Luis, los sobrinos del pato Donald. Uno empieza una frase, otro la sigue y el otro la termina. Sin que nos hayamos puesto previamente de acuerdo. O cuando un cruce imperceptible de miradas, una sonrisa, nos indica que sí, que ambos estamos pensando lo mismo, que los dos nos la pillamos.

     La resonancia es ese placer como de abismo agradable en el estómago, como de que nos quedamos sin aire en la caida hacia el otro, hacia la otra, hacia lo otro, hacia lo inasible, hacia lo indefinible más allá de esa vibración que nos hace percibir que participamos en lo común, que formamos parte del cosmos.   Los hindues, o más bien, los hinduistas, provocan la resonancia con los mantras. El OMMMMMMMM que lo pone a uno a vibrar con el universo circundante.

     Más allá de todos los aspectos cultos o intelectuales de la música, en cada concierto debe fluir un océano de frecuencias que nos resuenan en las más recónditas células del cuerpo, que provocan pequeños terremotos y orgasmos en nuestras neuronas, que nos hacen sentir en las venas "la música de las esferas", que nos disuelven en nosotros mismos y que nos recomponen, sin que nos demos cuenta siquiera de que hemos muerto y vuelto a nacer convertidos en nuevas vibraciones, en otros.




domingo, mayo 04, 2025

BITÁCORA DEL ATARDECER DEL 3 DE MAYO DE 2025... Con ñapa al final

 Bienvenidas y bienvenidos a esta Bitácora en la cual -con excepción de alguna mínima información bajo algunas fotos- espero que las imágenes hablen por sí solas. 

Invito a acompañar este recorrido con esta canción titulada Corazón de Niño, del duo Guardabarranco que conformaron Katia y Salvador Cardenal, sobrina y sobrino del cura Ernesto Cardenal, autor de la obra Cántico Cósmico que tiene que haberlos inspirado como me inspiró y me sigue inspirando a mí para trasegar por esta vivencia del Cosmos que es el PANTEISMO

Hoy Raymundo y todo el mundo

Vamos a ir a ver el cine de los cielos

Hoy sabremos si el teléfono de Dios

Está desocupado

Juan: contanos cómo hacer

Para tener Amor y Corazón de Niño

Juan, sabremos el teléfono de Dios

El corazón lo sabe

El Corazón de Niño

5:30 pm - Vista hacia el horizonte occidental de Bogotá



5:40 pm - Cerros Orientales 

Vista al Norte

Hacia el Occidente otra vez


Positivo / Negativo





Junto a la esquina superior derecha de la foto: 
la Luna ahí

Hacia los Cerros Orientales otra vez




A-puesta de Sol




Juan decía que tenía un plan

De viejo ir a vivir al mar

Pero nunca fue viejo

Porque el mar vino a traerlo

Y en las costas de San Juan del Sur

Pintando está Juan de la Cruz

Un cielo para los que amó

Y un Ángel cruza el tragaluz

Y me besa un labio herido...




6:00 pm - Vista al Norte

Y un Ángel cruza el tragaluz


Y El Chamán ahí

Yunque al Occidente

Cirrocúmulos


Luna en Yin-Yang


Mensajero

Positivo - Negativo
¿Cuál es cuál? Los dos son ambos



Tiburón crepuscular

Y la Luna ahí

La Nave Enterprise vuelve por acá

Cerrando el atardecer

6:30 pm -  La Luna y abajo Marte

Ñapa: en la tarde del domingo 4 de Mayo

2:30 pm - El Sol haciendo fuerza para dejarse ver

3:00 pm - Palma de Cera en el aguacerón

3:54 pm - "Y llovía, llovía..."

4:15 pm - Hacia el horizonte occidental


4:50 pm - Esperando el descenso / asomada del Sol



domingo, abril 20, 2025

POR EL CAMINO DE LAS BUENEZAS


Todas estas fotografías fueron tomadas de un solo tirón en la mañana del Sábado Santo, 19 de Abril de 2025